Contradictoria…

Son muchas las veces en las que no he entendido la depresión, de que todo está en la mente, de que somos autosuficientes para ser como queremos ser y conseguir nuestros propósitos.

Hoy me encuentro en una encrucijada contra mi misma, el saber qué es lo que hay que hacer y como ha de hacerlo para ser feliz y sentirme plena y satisfecha y la realidad. La desgana, la presunta carencia de ilusión, ese monstruo que hay en mi cabeza con ondas negativas que parece tener la fuerza suficiente para ganar ésta batalla de mierda contra el lado positivo, optimista o como debe ser.

Quizás deba ser falta de motivación de ejemplos a seguir, quizás sea culpa de ésta sociedad en la que aparentemente es tan difícil conseguir cualquier cosa, aunque para qué lo voy a negar, sé que la culpa es mía y de mis excusas.

Sí, volviendo atrás en el tiempo y tratando de encontrar las respuestas, encuentro en lo diferente que es la vida, lo difícil que es hoy día tener amigos de verdad, si, no esos que tienes en el Facebook y te dan likes y te dejan comentarios. Amigos de los que te conocen, te llaman, te abrazan y te sacan de casa cuando te sientes así, quizás éste sea el factor de que la depresión parezca estar de moda en el siglo XXI, hay tantos quizás. La pereza, la lucha por una vida llena de tranquilidad donde nos lo den todo hecho, nos está llevando a un declive en el que la raza humana lucho por muchos años, antes de que existiera ésta sociedad por la que creemos estar caminando. Ahora con las redes sociales creemos estar cerca, pero estamos mas lejos que nunca. Comunicación con letras, sin gestos, sin miradas y sin abrazos.

Qué quereis que os diga, es una mierda, me parece detestable éste lavado de celebro por el que nos estamos dejando llevar, es tan cómodo estar sentado como estoy yo ahora frente al ordenador, pensando en el consumismo, incluso en como hacer para pagar menos por servicios por los que mucha gente trabaja e invierte muchísimo, juegos, música, películas, hasta para ir al cine nos hemos vuelto vagos.

De ésta vagancia, nace la desgana, y sí, sé que la solución está en las manos de cada uno, y que cada uno ha de sacar su espada para luchar y cortar los hilos de la pereza, la comodidad y la zona de confort… pero ¿qué me ésta pasando?

Y me lo sigo preguntando, de veras no lo sé, quizás haya sido un deseo de alguna enemigo que me ha odiado hasta tal extremo cuyo deseo haya sido que yo sea infeliz, quizás me lo merezco por algo que haya dicho o hecho en algún momento de mi vida, la verdad es que no lo sé, son respuestas o intentos de explicaciones absurdos a mis tontos problemas.

Un nudo en mi garganta mientras abro la ventana y veo el sol fuera y yo aquí encerrada sin ganas de nada, con el deseo de salir y pasármelo bien y con el monstruo dentro de mi que me dice y me grita “no tienes ganas, no lo hagas, no eres fuerte, no eres capaz” y lo peor es que le dejo ganar… me dejo llevar deseando quizás que llegue ese “ente” maravilloso que me diga ponte de pié y me obligue a vivir porque por alguna razón no puedo…

Y sí, creo que necesito ayuda profesional… mis letras antes me ayudaban, y ahora… le echo la culpa a la edad, al tiempo que pasa tan deprisa y busco excusas para todo.

Y lo mas triste es que le doy la razón a mis quejas, aquí, entre redes sociales y letras frías.
Sola, sin buscar la verdad, dejándome ganar.

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