La Magia de Creer

Hace un tiempo era una persona confusa en sentimientos, creía en el destino, tenía fé y sabia que algo bueno me pasaría si hacia buenas cosas, tenia intentos positivos y tenía como misión principal de mi vida, simplemente “ser feliz”

Una vez leí de Steve Jobs una frase que decía lo siguiente:
«Cada día me miro en el espejo y me pregunto: “Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?”. Si la respuesta es “no” durante demasiados días seguidos, sé que necesito cambiar algo»

Y yo decidí adoptarla a mi rutina. Hace unos 7 años incluso puse a los pies de mi cama un poster donde salía guapísima… para creerme ante mi misma lo que podía dejar ver de mí… una mariposa…

Pasaron los años y aprendí a ser mas humilde, no necesitaba de ese póster, tan solo de mi propia autoestima, ni sobrevalorarla ni infravalorizarla, es un trabajo difícil, aun hoy en determinadas ocasiones me confundo demasiado para lo que me gustaría… pero a fin de cuentas, soy un ser humano.

La cuestión es que además que en el destino, aprendí a creer en el karma “obtienes lo que das sin pedir nada a cambio” mas que la propia satisfacción y la ajena, y así es como me va…

Poco a poco, las piezas han ido encajando, y el puzzle cada día parece tener un dibujo mas definido…
Mi casa, el trabajo y… el amor.

Tengo tantas cosas que agradecer a la vida… a las circunstancias que me rodean, a los que me acompañan… al amor y a la felicidad.

Suena muy cursi, pero… la verdad es que el único miedo que siento hoy día es el temor a que éste hechizo se rompa y vuelva a ser una cenicienta sin sus zapatos de cristal y sin su príncipe.

Pero ésta es la realidad y no uso vestidos de alta costura ni tengo en mi cuenta cifras millonarias para ser una princesa de verdad… pero ¿Sabéis qué?

Soy mas rica aun que eso…
Tener suerte y sueños cumplidos con 30 años es mas de lo que pude soñar cuando cumplí los 20.

Ahora solo he de disfrutar sin miedo y dejando que la sonrisa sea mi vestido favorito cada día, que mi droga sea contagiarla, y que mi proyecto principal sea que cada día sea mejor que el anterior.

Ojalá éste pensamiento y esta situación fuera la del 90% de la humanidad… todo sería tan distinto.

Pero disfrutaré de lo que tengo… si… eso haré.
No dejaré que nadie cierre este libro con las letras mágicas que hacen de mi vida un cuento de hadas.

Me quedan muchos sueños que cumplir.
Muchos cuentos que escribir.

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