Desahogo de confusión

El mundo de los sentimientos es tan confuso y tan complejo. Es tan real como incierto, te hace soñar y te desvela por momentos.
¿Quizás sea el miedo a enamorarme cuando ya estoy sintiendo lo que siento?
Quizás sea la confianza del hecho de que seas “mío” que me hace descuidar las palabras y exigir de alguna manera lo que necesito sin haberlo pedirlo ni decirlo claro… es todo tan raro.

Puede ser que esté pasando un momento negativo, por estados físicos o lo que sea… La realidad es que le doy vueltas a un cuadrado, trato de buscar la circunferencia de un rectángulo.

Siempre he alegado que el amor es una enfermedad, una fuente de inspiración de canciones de amor y desamor por el mundo lo confirman. Te ciega, te rehace las prioridades de tu vida, te cambia los planes, te roba tiempo, te hace cambiar el humor de un segundo a otro, comentarios y palabras que te afectan mas que cualquier otra relación de amistad…

Pero te hace feliz de extraña manera, ves el mundo con corazoncitos de color rosa y no entiendes porque eres capaz de dar de lado muchas cosas que deseas hacer simplemente por abrazar a esa persona mientras deseas que el tiempo se detenga haciendo ese momento eterno ¿que cosa, verdad?

Enfermedad, enferma.. si…
Será que estoy enamorada y siendo correspondida no sepa simplemente controlar esto.

Supongo que me resulta mas fácil amar platónicamente e imaginar mil y una historias con alguna persona, historias que jamás se harán realidad pero que inundan con letras mil y una historias y sueños.

La cuestión es que no quiero estropearlo y sé que mi actitud confusa y absurda me ha llevado en mas de una ocasión a sembrar dudas que han acabado transformándolo una cosecha marchita.

Necesito un libro que estudiar para saber como tratar eso, domar mis sentimientos, dudar menos y disfrutar mas de los pequeños momentos y los pequeños detalles.
Porque no quiero que éste sentimiento acabe…

Quizás deba conocerme mas, quizás aun me falte aun mas y mas que aprender…
Esto del aprendizaje es así, cuanto mas aprendes, mas eres consciente de que hay mucho mas que aprender…
Ahi es donde acaba “la inconsciencia de la inocencia”.

Tengo mas de lo que merezco,
Y quiero luchar por ello…
Quiero luchar por ti.

Quizás sea aqui donde la diferencia de edad se note mas, en la manera en la que nos conocemos a nosotros mismos, en lo que sabemos qué queremos y que no. En el modo de apreciar las cosas… ¡hay! me queda tanto que aprender…

Controlar esos momentos no es algo fácil, de corazón rebelde y hablar rápido e improvisado e hacen tener un comportamiento descontrolado. Pero quizás sea simplemente apariencia, quizás sea tan solo un puzzle desordenado, cuyas piezas sepa donde colocar para saber como actuar según el momento, mientras me conozco y me cocino a fuego lento…

Ayer quise decirte “te quiero”.. hoy también… pero me cuesta hacerlo, siempre que lo he hecho algo se ha roto… es como una maldición.
Hoy lo he hecho, y tengo una extraña sensación por dentro…
¿Estoy maldita?
Solo el tiempo podrá dar respuesta a éste infierno…

Qué difícil es controlar los diablos de este infierno que arden dentro de mi corazón, enfriando mi cuerpo…
Y mientras la soledad gritando, que me hecha de menos, y luego de repente vuelve y desaparece dejándome tan sola que ni ella está…

No, no quiero estar sola…
El eterno miedo de la humanidad, y el mismo motivo que nos hace estarlo… miedo.

Vaya monologo… Letras que no sé si dan una pincelada de luz a éste momento tan oscuro de mi mente…
Y tu en ella…

Cielo…

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