Realidad contra ficción

No será la primera vez que hablo sobre los deseos alegando que cuando éstos se anhelan con mucha intensidad pueden hacerse realidad, pero así es como es.
Podemos hablar de la energia, del karma, de las fuerzas de la naturaleza, etc etc… un sin fin de historias que la humanidad inventa y/o crea para precisamente dar respuestas al porqué acontecen determinados momentos que ya sean como un castigo y, como es mi caso, como un premio.

Yo si, yo creo en el Karma, creo en esas fuerzas imaginarias que te devuelven lo que das.
Que te apremian con lo que deseas siempre y cuando superes metas que te son puestas en el camino de la vida.
A retos superados, premio…
Pero aun me queda muchísimo por conseguir, muchas metas por cumplir, y ahora queda conservar los premios que son otorgados, para que estos no se pudran como una planta sin sol ni agua.

Hace un tiempo atrás, muy poco tiempo atrás, sentí que estaba en ese momento en el que ya me sentía com ganas y preparada para emprender una nueva aventura, esa a la que tanto tiempo he negado el acceso, esa aventura arriesgada a la que tantas veces he tenido miedo. Esa aventura que he emprendido en pasadas ocasiones y salió mal, ya sea porno estar preparada yo, o no estar preparada otra de las partes implicadas.

Ahora, hoy, lo siento diferente.
16 de Diciembre, Domingo… tras varias citas, sucedió el momento con el que fantasee de mil maneras diferentes en diversas noches atrás. Fue como una fantasía mas, pero basada en la realidad, de carne y hueso, y sin el destello estrellado que sueñen acompañar a los sueños.

Ahora, me siento como quien comienza a ver una serie de televisión, sin espectativa y dejandome llevar por la improvisación y las sorpresas.
Siento que la realidad podría superar a la ficción ésta vez.
Pero no quiero volver a sembrar expectativas antes de tiempo, es todo un reto para mi, la madurez ha de hacer efecto, y ésta vez espero vencer a la enfermedad que preveo que se me aproxima… si, sé que tipo de enfermedad es, lo empiezo a sentir, pero ésta vez, llevo la vacuna…
Eso no quiere decir que no desee sentirlo, sino que no me quiero dejar llevar por sus síntomas, quiero sentirlo real.
Y sé que no es solo por mi parte…

Ahora solo queda ser espectadora del transcurso de los siguientes capítulos…

Éste blog será presente de ello.

Ahora, solo queda el momento de abrir los ojos y soñar la realidad, vivir el sueño despierta.
¿Querrás acompañarme en el?

CR

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