Carta al Tiempo

Y vas pasando,
Como si no tuviera nada que ver contigo.
Querido tiempo, vas muy deprisa.
Vas dejando ir a los sentimientos,
Como si no te importaran, como si carecieran de sentido.

Vas demasiado deprisa, querido tiempo.
Parece que estés huyendo.

Y me dejas con ésta sensación agridulce de no poder hacer nada.
De no tener tiempo para actuar.
Con ésta sensación de que todo acaba.

Y a su vez, como con tentando a la magia,
Haces que parezca un largo transcurso de tiempo,
Donde no he realizado nada,
Mientras no me has dejado espacio.

Y son los sentimientos,
Cruzados, ahogados,
Que en cierto modo me ciegan.
Me enmudecen.
Incapacitandome para hacer nada,
Para no poder quejarme,
Para no poder callarte.

Tiempo…
Eres tan increíble.
Tan cierto como incierto,
Tan efímero como extenso…

Das respuestas a todo,
A tu ritmo, tiempo.

Pero dame  un respiro,
No corras, no huyas.

Habla, respira, camina.
Conmigo, a mi lado…
Sin prisa, sin pausa.

Con decisión.

Pero no huyas.
No te vayas.

No ahora, no tan deprisa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *