Mas simple de lo que parece

Levanto la vista de mi móvil y observo un previo al futuro que la película de Wall-e criticaba. Un mundo que cada día es mas frío y que tiene menos contacto ¿por qué? Pues porque depositamos esas necesitades en la palma de nuestra mano, literalmente, en la palma de nuestra mano. Somos mas difíciles de convencer y a su vez somos mas fáciles de influir y distraer, tenemos demasiadas cosas, si, cosas, objetos, videos, música, chistes, imágenes, libros, series, películas, y vivimos en un eterno “no tengo tiempo para nada” juegos, actualizaciones, orden, uff.. que estrés, a penas tenemos tiempo para cocinar y comer ¿verdad?

Qué yo tenga este tipo de pensamientos me sorprende hasta a mi misma, porque soy persona materialista, influenciada por una sociedad de la que soy totalmente consciente que está manipulando cada poro de mi piel. Muchos se sorprenderían si leyeran esto de mi pulso y tecla (puño y letra) pero siento que hay varias personas dentro de mi, está la que quiere hacer y la que hace. La que sueña y la realista, y finalmente queda sola una: Yo. Una persona que en momentos de soledad o de tranquilidad, se pierde en sus pensamientos y le da vueltas a la vida y se pregunta éstas preguntas que son mas antiguas como la raza humana, de donde venimos, para qué estamos aquí, y qué podemos hacer para mejorar ésta mierda de mundo que algunos se están cargando, incluso yo, porque nadie es un santo, y todos cagamos y gastamos y nos dejamos llevar porque no hay otro camino que el que la sociedad nos ha impuesto.

Y nos vamos haciendo viejos, y nos salen canas, y arrugas, y empezamos a ser consciente de que esos kilos de más, quizás estén con nosotros hasta el fin de nuestros días. Y soy consciente de la muerte, de que en cualquier momento puedo caerme y partirme la cabeza, de que puedo tener un accidente de coche o simplemente se me podría parar el corazón ¿y entonces qué? ¿Qué habré hecho por el mundo?¿Qué pasará una vez que mi reloj se pare? Pues seguiremos consumiendo y rompiendo el mundo, el paraíso que durante siglos se ha desarrollado para darnos oxigeno y alimento, para darnos paisajes que nos hagan felices… y mientras tanto, nos lo cargamos quemando petróleo, repartiendo enfermedades para consumir mas medicinas, e inventando cosas para evitar que la humanidad avance al ritmo que debiera, dejando que el odio y la envidia nos invada, que el conocimiento no sea atractivo y que simplemente “esa meta” nos haga mas felices… es tan triste pensarlo.

Pero, tras todos esos pensamientos, lo que hago es volver la vista a mi teléfono, abrir alguna aplicación que me haga perder el tiempo y procastrinar hasta el limite de convertirme en un borreguito mas de la sociedad que espera a bajar en su parada.

¿Y sabeis? Me encantaría ser mas productiva, y sueño y deseo con tener un alma motivada capaz de hacer todas esas cosas que hagan que en mi lecho de muerte diga “no he podido hacer nada mas, pero todo lo que he hecho sé que ha sido suficiente para la vida que he tenido” pero ¿sabéis? No sería un ser humano…
El ser humano es justo eso, un pensamiento dentro de un cuerpo que se pregunta cosas y desea cosas imposibles… sin tener en cuenta lo mas importante.
Que no somos mas de lo que somos, ni conseguiremos mas de lo que conseguimos cada día: Respirar y vivir cada día, y eso, lo hacemos todos igual sin importar la condición social, cumplir años, arrugarnos, hacernos mayores…
¿Qué mas da?

Si todo es mas simple de lo que parece… ¿verdad?

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